miércoles, 12 de febrero de 2014

Los tiempos cambian, algunas cosas, tardan en hacerlo

Cuando supimos que estaba embarazada, todo el mundo hacía la típica pregunta..."¿Queréis niño o niña?". La respuesta tanto de mi chico como mía era la misma, da igual con tal de que esté sano...pues bien, por mi parte era una mentira a medias, porque a pesar de que lo más importante era que estuviera sano, para mí era casi igual de importante que fuera un niño.

El porque es tan simple como tópico, como mujer, se perfectamente a cuantas dificultades se tendría que enfrentar mi hija para llegar a conseguir lo que quisiera en la vida, y aunque yo intentara facilitarle todo lo que estuviera en mi mano, la sociedad es especialista en poner zancadillas que provocan caídas dolorosas. Así que, cuando en la ecografía se vió claramente que era un niño, mentiría si dijese que no suspiré de alivio.

Puede que parezca egoísta por mi parte, pero viendo lo que está pasando actualmente y teniendo en cuenta que los españoles tenemos cierta tendencia a la autodestrucción y recaeremos en el gobierno facha aún varias veces, creo que no me equivoqué en mi alivio.

Ya de por sí, el mundo no es fácil cuando eres mujer. Se te supone más débil, menos capaz y con más problemas que un hombre para todo, estudiar, trabajar,casi incluso pensar. Si además le sumas un gobierno que considera que estudiar religión católica (tradicionalmente feminista, ¿verdad?) es tan importante como estudiar matemáticas, pues así estamos...o así estaremos, más bien.

Como mujer, tienes que estar contínuamente demostrando todo, que eres capaz de trabajar como una mula, que puedes cargar con responsabilidades, que mereces cobrar lo mismo que un compañero varón, que no vas a salir corriendo hecha un mar de lagrimas porque te echen una bronca si la mereces...vamos, lo mismo que las mujeres han hecho día tras día durante siglos y siglos, y no en el trabajo, sino en su vida normal. No conozco a nadie que trabaje más que un ama de casa, sobre todo si tiene hijos, por cierto, ¿qué responsabilidad puede traer un trabajo, sea de oficinista o de físico nuclear que sea mayor que educar y criar a un hijo?. Lo del salario voy a pasarlo por alto, porque soy de las que consideran que ya sólo por todo lo que resuelve en un día normal una mujer que esté en casa, merece al menos el salario mínimo. Y lo de nuestra supuesta debilidad de carácter me lo tomo a cachondeo, porque siendo fina dire que si los hombres tuvieran el baile de hormonas que tenemos que soportar durante casi toda nuestra vida, se agotarían las existencias de pañuelos.

Así pues, me alegro de que mi hijo sea un niño, porque por mucho que me desquicie, se que tendrá más facilidades en la vida, y si algún decido (lo recalco...DECIDO YO) darle una hermana, puedo prometer y prometo (que decía aquel...) que trataré con todas mis fuerzas de educarla como una luchadora, que se ría en la cara de todo aquel que le diga "tú no puedes hacer esto porque eres mujer" y que sea consciente de que ella podrá hacer lo que le de la gana, por difícil que se lo pongan.

Las cosas están cambiando, cierto, pero los poderosos se preocupan demasiado de pegarnos patadas en los tobillos de cuando en cuando para que recordemos cual creen ellos que es nuestro lugar, y eso va a tardar en cambiar...

No hay comentarios:

Publicar un comentario